La Rosa Blanca

“Nada es tan indigno de una nación como el permitir que sea gobernada sin oposición por una casta que ha cedido a los bajos instintos… La civilización occidental debe defenderse contra el fascismo y ofrecer una resistencia pasiva antes de que el último joven de la nación haya derramado su sangre en algún campo de batalla”. Así encabezaron su primer panfleto los miembros de la Rosa Blanca, un grupo de resistencia al nazismo nacido en 1942.

El núcleo del grupo estaba formado por Alexander Schmorell y los hermanos Hans y Sophie Scholl, estudiantes de la Universidad de Munich. A ellos se sumaron otros estudiantes de la misma universidad, como Willi Graf y Jurgen Wittgenstein, a quienes Hans había conocido mientras prestaban servicios en un hospital militar en 1939. Además de su citada pertenencia a la universidad, todos ellos tenían en común su juventud (en torno a 20 años) y los principios cristianos que en todo momento presidieron los textos publicados.

Tras la llegada de Hitler al poder muchos jóvenes de la época se alistaron en las juventudes hitlerianas. No es difícil imaginar los motivos por los cuales, en el momento álgido de uno de los regímenes más bárbaros de Europa, las filas de los cachorros nazis aumentaron. Además, la llegada de un nuevo Gobierno que prometía sacar a Alemania de la humillación del Tratado de Versalles ilusionó a muchos alemanes de bien; los jóvenes, normalmente más generosos y dispuestos a favorecer la llegada de lo nuevo, se sumaron con entusiasmo a los alevines del partido. Se ha criticado mucho el paso del propio Joseph Ratzinger por las juventudes hitlerianas, pese a que posteriormente abandonara. Algo similar le ocurrió a Sophie Scholl, que se unió a las juventudes a los 12 años. Al igual que Ratzinger, Scholl se desilusionó y abandonó.

Sophie nació el 9 de mayo de 1921 en Forchtenberg am Kocher, que en la actualidad ha incorporado, junto al escudo de San Jorge derrotando al dragón, una rosa blanca como símbolo de la ciudad. Su padre, Robert Scholl, era el alcalde. El arresto del Sr. Scholl por haberse referido a Hitler ante uno de sus empleados como “El Flagelo de Dios”, le causó a Sophie una profunda impresión y fue probablemente su caída del caballo.

En 1942 comenzó la deportación masiva de judíos. Pese a que muchos argumentan que el pueblo alemán no estaba enterado de lo que ocurría, Sophie, Hans, Alexander y Jurgen sí tuvieron conocimiento y decidieron que no podían permanecer impasibles. Compraron una máquina de escribir, papel y una copiadora. . Sophie compraba el papel y los sellos en sitios diferentes para que sus actividades no llamaran la atención. Trabajaron día y noche en secreto, produciendo miles de panfletos que eran despachados a estudiosos y médicos desde sitios no detectables dentro de Alemania. El objetivo de sus escritos era revelar lo que los nazis estaban haciendo en Alemania, concienciar a los alemanes de buena fe y llamar al sabotaje como medio para acabar con el régimen.

Jakob Schmidt, un empleado de la Universidad y miembro del Partido Nazi, vio a Sophie y a Hans con los folletos y les denunció. Fueron arrestados y entregados a la Gestapo. El “interrogatorio” de Sophie fue tan cruel que apareció ante el tribunal con una pierna rota. El 22 de febrero de 1943 Sophie, Hans y Christoph fueron condenados a muerte por el Tribunal del “Pueblo”, que había sido creado por el Partido Nacional Socialista para eliminar a los enemigos de Hitler.

Anuncios
This entry was posted in Uncategorized by catolicismoypolitica. Bookmark the permalink.

About catolicismoypolitica

Mi nombre es Carlos Martínez. Nací en la provincia de Badajoz, en 1940. Me licencié en Filosofía y Letras en Madrid, pero durante mucho tiempo tuve que dedicarme a cuidar del negocio familiar. De modo que, aunque no ejercí ninguna profesión relacionada, los estudios siempre fueron mi pasión y continué mi formación a distancia con las licenciaturas en Derecho y posteriormente en Ciencias Políticas. En cuanto pude, marché a estudiar a Estados Unidos, a Suffolk donde obtuve el doctorado en Historia cum laude con una tesis sobre el Maine. Durante ese mismo período fui ‘spanish lecturer’ y posteriormente ejercí allí la docencia. Después de mi jubilación desarrollo mi vida en España y continúo acudiendo algunas temporadas a Estados Unidos como profesor invitado. Eso sí, sigo encontrando nuevos asuntos sobre los que interesarme y seguir estudiando. En este sentido, Internet me parece un interesante medio para difundir parte de los conocimientos adquiridos. Con este blog sólo pretendo compartir algunas reflexiones primerizas sobre diversos movimientos del laicado católico.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s